jueves, 30 de diciembre de 2010

Pam, pa, pam, pam.


El escalofrío recorría su cuerpo como una onda eléctrica cada vez que pensaba en lo poco que le parecía haber hecho y por lo mucho que aun le faltaba por hacer. Con las manos heladas como de costumbre, rozaba con la yema de los dedos las frías paredes de la facultad, sintiendo cada irregularidad al máximo, mientras caminaba pausadamente con la mirada perdida. Pensando. En lo que pudo haber sido, lo que era y lo que podría ser. Pero ya no se podía hacer nada, ni se podría ser nadie.
Pensaba en lo acostumbrada que estaba al dolor, pero que todavía no llegaba al punto de una constancia, para así dejar de percibirlo. Venían uno detrás de otro, como perturbaciones de distintas magnitudes, golpeteándole la paciencia y destrozándole su continuidad.
Se detuvo en seco para sostenerse para abrazarse con un brazo el torso al tener esa familiar sensación de desmoronarse cada vez que los recuerdos regresaban de golpe.

El sabor de su último beso, su último abrazo, su perfume favorito, el olor de la hierba recién regada, la madera recién cortada... pensaba con fuerza, al tiempo que cerraba los ojos con igual determinación. Se dejó caer un poco hasta quedar en cuclillas.
Una lágrima rodó por su mejilla hasta saltar de su mentón hasta el dorso de la mano de Max, que subió su rostro tomándola de la barbilla con dulzura, sacándola de su propio ostracismo.
Se levantó junto con ella, ignorando miradas curiosas resultado de la pequeña escena del segundo piso, un minuto atrás. La abrazó, lo más fuerte que pudo, como nunca antes lo había hecho.
Ella, evitó su mirada respondiendo al abrazo y hundiendo la cara en su pecho para atreverse a llorar con libertad, evitando hacer mucho ruido y tratando de controlar las pequeñas sacudidas de su cuerpo. Sentía como la temperatura de su cuerpo descendía vertiginosamente.

Pam, pa, pam, pam... Papá ¿Por qué nos mareamos al dar vueltas?
Max... ¿por qué estoy tan mareada?

Recordó otra vez sus besos, la ternura con la que le tocaba el piano... ese olor a madera. Cuando miraban las estrellas en la grama después de un día lluvioso, sin importar si se enfermaban, porque no había nada que se comparara a un cielo despejado después de una tormenta.
Escuchó más pasos a su espalda, apenas consciente del lugar. Debía de ser Liz.
-La tengo, tranquila. Necesita tiempo-dijo Max. Sintió la mirada de ella clavarse en su espalda, mientras Max le besaba el pelo. Los besos más deliciosos. Lo más cálido, junto con sus manos, al contraste de Ella.

Pasos, pasos, pasos. Recordó cuando una vez huyó de su casa y detrás de ella, él, acompañándola en su rebeldía contra su madre e intentando que entrara en razón. Disputa que terminó entre besos, lágrimas y sabores de helado entre sonrisas.
Se negaba a separarse de su pecho, evitando sonrisas forzadas a toda costa. Presionando sus labios contra la frente de Ella, abrió una pequeña brecha en su alma: allí era donde él la solía besar cada día al salir de la casa, la hizo pensar que ahora los besos de Max no eran los mismos y que ya no tendría más de sus besos.
Así se sentía terminar una relación. Perder un amor. Perder el mejor padre del mundo.

You make me feel i'm alive.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Enojada conmigo, pero hasta allí.

Uff! ¡Tengo tanto tiempo sin postear! .u.u. Bueno mi tiempo ahora es muy limitado y lo digo con toda autoridad. Mi libro tendra que esperar unos tres veranos: entre neurociencias, metodología, estadística, y mis emociones, cada fracción del encéfalo lo tengo ocupado. Pienso en escribir como tiempo de catarsis entre materias pero no tengo ganas de que nadie me descubra y me pregunte que hago (algo que me saca de mis casillas) y mucho menos que lea mis idioteces.
He escuchado tantas veces la palabra cultura y el nombre de Aristóteles y Descartes que si me dieran un dólar por vez, tendría una pequeña fortuna.
Estoy molesta porque en mis primeros quices no me ha ido como esperaba y me he tenido que morder los labios mas de una vez para retener mis lágrimas en público.
No me hace cuestionarme si soy buena o lo llegaré a ser en lo que estudio ahora pero seguiré esforzándome como nunca.
Ya me gané unos enemigos en el salón y como siempre, causas ajenas a mí totalmente. ¿Cómo hago para provocarle a la gente ganas de que me hechen la culpa de cosas tan banales (para mi)?
Bueno, mi tiempo es corto asi que au revoir! (jaja no se nada de francés, pensé que quedaba muy lindo)
Besos. ♥

sábado, 18 de septiembre de 2010

143,5 centímetros o 4 pies y 8,5 pulgadas.

"­Pido disculpas por no ser tan directo como las dos personas que me han precedido, pero tengo algo que decir. Hoy he estado en una estación de tren, y he descubierto que la distancia que
separa los raíles es de 143,5 centímetros o 4 pies y 8,5 pulgadas. ¿Por qué esta medida tan absurda? Le pedí a mi novia que descubriera la razón, y he aquí el resultado:
«Porque, al principio, cuando construyeron los primeros vagones de tren, usaron las mismas herramientas que se utilizaban para la construcción de carruajes.
»¿Por qué los carruajes tenían esa distancia entre las ruedas? Porque las antiguas carreteras se hicieron con esa medida, ya que sólo así podían circular los carruajes.
»¿ Quién decidió que las carreteras debían hacerse con esa medida? Y he aquí que, de repente,
llegamos a un pasado muy distante: los romanos, primeros grandes constructores de carre-
teras, lo decidieron. ¿Por qué razón? Los carros de guerra eran conducidos por caballos, y al
ponerlos uno al lado del otro, los animales de la raza que usaban en aquella época ocupaban
143,5 centímetros.
»De esta manera, la distancia entre los raíles que he visto hoy, usados por nuestro modernísi-
mo tren de alta velocidad, fue determinada por los romanos. Cuando los emigrantes fueron a
Estados Unidos a construir ferrocarriles, no se preguntaron si sería mejor cambiar el ancho, y
siguieron con el mismo patrón. Esto llegó a afectar incluso a la construcción de los transbor-
dadores espaciales: los ingenieros norteamericanos creían que los tanques de combustible de-
bían ser más grandes, pero eran fabricados en Utah, había que transportarlos en tren hasta el
Centro Espacial de Florida y no cabían en los túneles. Conclusión: tuvieron que resignarse a
lo que los romanos habían decidido como medida ideal.
»¿Y qué tiene eso que ver con el matrimonio?
Hice una pausa. Algunas personas no tenían ni el más mínimo interés en raíles de tren y em-
pezaban a hablar entre sí. Otras me escuchaban con total atención, entre ellas, Marie y Mi-
khail.
­Tiene mucho que ver con el matrimonio y con las dos historias que acabamos de escuchar.
En un momento dado de la historia, apareció alguien y dijo: cuando nos casamos, las dos per-
sonas deben permanecer congeladas el resto de su vida. Caminaréis el uno al lado del otro
como dos raíles, obedeciendo ese exacto patrón. Aunque algunas veces uno de los dos necesi-
te estar un poco más lejos o un poco más cerca, eso va contra las reglas. Las reglas dicen: sed
sensatos, pensad en el futuro, en los hijos. Ya no podéis cambiar, debéis ser como los raíles:
la distancia entre ellos es la misma en la estación de partida, en medio del camino o en la es-
tación de destino. No dejéis que el amor cambie, ni que crezca al principio, ni que disminuya
en el medio; es arriesgadísimo. Así pues, pasado el entusiasmo de los primeros años, mante-
ned la misma distancia, la misma solidez, la misma funcionalidad. Servís para que el tren de
la supervivencia de la especie siga hacia el futuro: vuestros hijos sólo serán felices si perma-
necéis como siempre habéis estado: a 143,5 centímetros de distancia el uno del otro. Si no es-
táis contentos con algo que nunca cambia, pensad en ellos, en los niños que habéis traído a
este mundo.
»Pensad en los vecinos. Demostrad que sois felices, que hacéis churrasco los domingos, que
veis la televisión, que ayudáis a la comunidad. Pensad en la sociedad: vestios de modo que to-
dos sepan que entre vosotros no hay conflictos. No miréis a los lados, alguien puede estar
viéndoos, y eso es una tentación, puede significar divorcio, crisis, depresión...
«Sonreíd en las fotos. Poned fotografías en la sala para que todos las vean. Cortad la hierba,
haced deporte, para poder permanecer congelados en el tiempo. Cuando el deporte ya no me jore vuestro aspecto, haceos la cirugía plástica. Pero no lo olvidéis nunca: estas reglas se esta-
blecieron en algún momento y tenéis que respetarlas. ¿Quién estableció las reglas? Eso no tie-
ne importancia, no os hagáis jamás ese tipo de preguntas, porque serán válidas siempre, aun-
que no estéis de acuerdo con ellas."

Extracción de "El Zahir" de Paulo Coelho. Sólo me queda preguntarme ¿Y si yo no quiero seguir las reglas?

viernes, 17 de septiembre de 2010

Amo el olor...


Amo el olor del café recién colado en las mañanas. Me lo suelo tomar con tus besos como edulcorante, sublime, sin calorías y con un sabor inigualable (un toque de vainilla). Adicta a la miseria de tu ausencia, melancolía de excesos de soledad. No me logro explicar como la niña del opuesto de la calle se ha caído sin poner la manos.

Debemos parecernos mucho.

Amo el olor de la madera del suelo donde permanezco tendida con el pabellón de mi oreja presionando el frío suelo, agudizando mis sentidos esperando tus pisadas de regreso. Ya no siento mi mejilla ni mis rodillas por el tiempo que llevo en esa posición, como hacía de niña en el jadín en afán de escuchar las canciones de las hormigas y oír la grama crecer. Inspiro ese olor a pino que tanto me recuerda a ti y percibo trazas de hierbabuena que derramaste ayer en la alfombra. Me aventuro a probar el salado del piso y saboreo lo amargo de las caídas. Ya sé en que me parezco tanto a esa nena.

Amo el olor de las hojas de los libros nuevos, me recuerdan al primero que me leí... y al último que leí contigo. Me recuerdan a los versos de Neruda, que muchas veces habló en tu nombre. ¿Por qué los mejores libros son los que muchas veces no entendemos? Me recuerdan a los sonetos de Shakespeare, que nunca entendí, pero que amé.

Amo el olor de la lluvia y la tierra que se riega con ella. Así como necesita los pastizales de sus gotas para florecer, necesito de tus palabras para avanzar. Cada gota de lluvia cuenta y yo trato de contarlas como hago con tus palabras cada vez que me hablas, que trato de enumerar por sílabas, consonantes, sacarle rima y análisis métrico.

Amo el olor del cuello de tu camisa, porque allí es donde haces más ahínco en colocarte el perfume. Quisiera crecer sólo unos centímetros para poder llegar más fácilmente a él. Me encanta el olor natural de tu pecho cuando hundo mi rostro en él y escuchar como tu latido se acelera cuando te digo... te tengo miedo.
Un hilo rojo, invisible, conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, a pesar del tiempo, del lugar a pesar de las circunstancias; el hilo puede tensarse o enredarse, pero nunca llegará a romperse... ♥♥♥

viernes, 10 de septiembre de 2010

No soy muy buena para la lógica, pero sé...

No soy buena para lógica, pero sé que soñar duele, porque cuando despierto mis costillas se astillan al darme cuenta que no lo hago contigo.
No soy buena para la lógica, pero sé que, si miramos sin ver, podríamos distinguir realidades a los que nos cegamos acérrimamente.
No soy buena para la lógica, pero sé que, a pesar de que Dios nos dió dos oídos y una boca, preferimos difamar que escuchar razones.
No soy buena para la lógica, pero sé que es más difícil que alguien tenga más virtudes vivo, que muerto.
No soy buena para la lógica, pero sé que la ignorancia nos puedo cobrar un alto precio.
No soy buena para la lógica, pero sé que la democracia vence al comunismo, simplemente porque no sería uno sólo el que decidiera y se repetaría a la persona como ser individual.
No soy buena para la lógica, pero sé que casa no esta lejos a donde sea que vaya, sólo si tu vienes conmigo.
No soy buena para la lógica, pero sé que cuando creemos que algo no existe es porque no lo queremos ver.
No soy buena para la lógica, pero sé que los gritos, es la forma más sutil de pedir ayuda.
No soy buena para la lógica, pero sé que el ruido más ensordecedor es el interior, que no podemos mitigar por mas fuerte que presionemos nuestras palmas en contra de nuestras orejas y que siempre nos empeñamos en ignorar.
No soy buena para la lógica, pero sé que El Coyote debería dejar de usar ACME, porque NO sirve.
No soy buena para la lógica, pero sé que cada vez que creemos conocer a alguien recibimos un puñetazo justo en medio de nuestras cejas.
No soy buena para la lógica, pero sé que merece vivir el que desea y merece libertad.
No soy buena para la lógica, pero sé que no podemos exigir cambio colectivo si no cambiamos primero nosotros mismos.
No soy buena para la lógica, pero sé que una sonrisa es un simple gesto que puede cambiar el rumbo de las cosas.
No soy buena para la lógica, pero sé que a Dios le gusta tener la razón porque sino, no tendría tanta paciencia a la hora de perdonarnos.
No soy buena para la lógica, pero sé que si nos dedicaramos a percibir con los 5 sentidos, seríamos capaces de ver que:
.- El niño asustado de la acera de al frente no está más atemorizado que el perro que le ladra desde la esquina.
.- Las cosas más valiosas son las que no podemos ver a simple vista.
.- Los besos no saben a nada, lo que tiene sabor es lo que llega a continuación.

jueves, 19 de agosto de 2010

Soy complicada.


A pesar de lo terrible que fue la semana antepasada, en el ansiado viaje de graduación que por fin llegó, recuperé todas las energías que había perdido con la desilusión y las penas que llegaban a angustiarme como de costumbre.
La pasé tan divinamente que tengo esa pesada sensación en el pecho de que algo nefasto me espera al otro lado de la puerta. Pero nada. Son cosas mías.


Cambiando el tema, ahora me siento de más de confundida que nunca. No entiendo que pasa conmigo. Se suponía que él no se aparecería de nuevo. Pero ¿como puedo frenar las lágrimas de mi subconciente, evocadas desde lo más hondo en mi consecuencia del vodka y la cerveza? Es con un fantasma deambulante.
Lo ridículo es que ya no soy sólo yo la que guarda el secreto de mi amor imposible. El alcohol no hizo más que hacerme vomitarlo todo (literalmente). No puedo decir mucho, tengo vagos recuerdos de ese momento. Humillante ¿no?.
De mi escritura, trato de progresar pero lo tengo todo abandonado. Sin nada más que agregar, me despido. Un beso. Hasta la próxima sesión.

viernes, 23 de julio de 2010

Cambios.


Hoy me gradué. Hoy ya culminé una etapa. Hoy ya dejaré de preucuparme por hacer deberes que no me gusten. Pero aunque ya dejé mil cosas atrás, a ti te tengo presente. Te vi hoy y te odié por no poder verte menos atractivo. Bueno al fin. Hoy no es día para pensar en ti. Solo pensare en mi y en mi futuro. Me enfocare ahora en lograr mis metas y no en si hoy el espacio entre nosotros estaba demasiado tenso como para que alguno se atreviera a saludar.

En fin, todo fue muy emotivo, las lágrimas emergieron a borbotones en los discursos correspondientes del acto. El pensar que tal vez esa era la última vez que todos estuvieramos reunidos y que ya los caminos que tomaramos, no importando cual fuera, nos llevaría al mismo fin: crecer. ¡Nueva etapa! ¡nuevas fronteras! y estoy muriendo por iniciar este nuevo camino.
Cambios. Y me autopropongo que no sea sólo cambios externos, sino tambien internos. De arriba hacia abajo. Se acabaron los días negros para mí. Seré feliz con el o sin el. Soy feliz con que él sea feliz y punto. Saldré de mi ostracismo airosa. Triunfante, porque a pesar de lo malos ratos, cosas buenas siempre salen de ellos.
Nuevo corte y nueva vida. Nuevos errores, nuevas caídas pero también revolucionarias formas de como levantarme y seguir la carrera con aún mas fuerza que antes.

Esta es la edad perfecta para errar y se que lo haré, no con gusto, pero tendre en mente de que mis yerros son lecciones de vida enviadas por una fuerza extraña que, en muchas ocasiones no queremos prestarle atención. Se que me dije que ya no debo ilusionarme, pero es inevitable. Mis sueños y mis esperanzas son un bosquejo de mis metas. Lástima que muchos quedaron en eso, nada mas que papeles y papeles de bosquejos desparramados por todo el suelo.
I just want get you out of my system. Por ello tomo un diferente rumbo al tuyo y espero que seas muy feliz. Era una ínfima brecha la que dejaba vincular algún tipo de relación entre los dos y yo decidí destruirla de una vez por todas.

YA estoy dejando de soñar mi vida. AHORA voy a vivir mi sueño. Me duele que no estés en el porque ya formas parte de el de alguien más pero siempre te recordaré. Y yo se que tu también.

lunes, 28 de junio de 2010

Caídas aparatosas


Es increíble como las decepciones la abruman constantemente. Esta cansada de las desilusiones y como dicen que "los que se desilusionan es por que esperan demasiado de las cosas", lo único que le queda es dejar de ser tan espectante.
Dejar de esperar actitudes de las personas creo que sería lo primero. Le es muy triste que es con el pasar del tiempo que sale a relucir la verdadera podredumbre humana.
Pero bueno, ella sabe que lo importante de caer es como saber levantarse y estudia cada vez más para evitar esas caídas aparatosas con las que tanto se relaciona. Pero ¿que puede decir? ¡ella muy torpe!

Es de tobillos frágiles y posee dos pies y dos manos izquierdas y hace con ellos lo que puede. Tiene un millón de ideas sin ordenar y archivar y esta demasiado exhausta para hacerlo. Como quiesiera ser niña otra vez para no tener esa obligación y poder jugar todo el día, aunque sabe que eso no le permitiría crecer. Ella sabe más que nadie que es la edad en que todo se complica, en que deberá cambiar vestidos por cigarrillos, que llorará incluso cuando no sepa por que, en que estará mas vulnerable que nunca... Pero ella desea fervientemente decirle al mundo que cierre el culo y que deje de hablar tanta mierda, porque ella no es como cualquier niña y se sabe especial.
Es una muñeca a la que se le olvidaron pintarle una sonrisa, pero que tiene a su favor una gran boca descolorida con la que puede defenderse muy bien. Tal vez al besarla se pinte su rostro y eso aun no lo sabe.

Muñeca, muñeca, te dejaron olvidada cuando no te necesitaron más. Que extrañas los versos que recitaban esos labios pueriles que te abandonaron hace mucho y que nunca tuviste la oportunidad de besar. Las manecillas del reloj erosionan su alma y su cuerpo, pero como si fuera una maldición, no desgastan sus recuerdos.
Recuerdos, recuerdos, que no te dejan vivir ni avanzar. ¿Cuándo crecerás muñeca? ¿Cómo crecerás muñeca, si estas destinada a mantener la inocencia?
Creo que si asi ha de suceder, no debes de ser una muñeca, sino una niña que no quiere crecer. Esa niña que no para de sollozar incluso cuando escribe estas líneas.

-Esta será mi última caída- murmura para sí entre gemidos, mordiéndose el labio inferior. Clava la mirada al piso y cierra los ojos para soportar el dolor de su barbilla rota, mientras la golpean recuerdos de quienes la hicieron caer y que finalmente se ve con tristeza a si misma en un espejo roído por el tiempo. No le queda más que limpiar las gotas de sangre que llora su herida con su vestido blanco favorito, que ahora le queda muy chico y que tendrá que dejar de usar para siempre.

martes, 15 de junio de 2010

Insomnio... de nuevo.


No lo se, es algo bastante curioso que las veces que me despierto en medio de la noche sin ningún motivo concreto, vengan a mi mente ideas bastante peculiares. Siempre trato de fijarlas en algun lugar de mi cerebro, ya que levantarme a garabatearleas en cualquier lugar en medio de la oscuridad me da bastatante tedio, pero la verdad es que al despertar se esfuman por completo sin dejar rastro alguno. Empiezo a sospechar un poblema de importancia en mi sistema límbico ya que, incluso estando completamente consciente, mi sitema de memoria es bastante deprimente.


Tengo tiempo sin escribir en el blog y aún asi, las ideas de todos estos días parecen huir en cuanto me siento a rebuscarlas. Trato de escarbar entre las filosofías de mis problemas y debo decir que me fastidia el solo hecho de tener que evocar a mi mente todas estas situaciones estúpidas en las que he tenido que poner a prueba mi tolerancia en contra de las adversidades por culpa de terceros y que en la mayoría pierdo la batalla. No toquen mis botones. Discúlpenme, soy una maquinita filosa e impredecible y si me das "on" ten en cuenta que voy a ser yo quien le de "off". E aqui mi subconsciente hablando. Otra vez me encuentro en la situación de escribir sin razonar, sin planear previamente: me limito a proyectar lo que pienso ahora sin preocuparme mucho de lo que pensaré después y no le veo nada de malo (ahora)

Si las personas dejaran escurrir sus juicios de vez en cuando, se ahorrarían un sin fin de molestias, aunque, acepto que ganarían un considerable número de inconvenientes, pero rectificar es de sabios ¿o no? No digo que se deban dejar llevar por las emociones pero si algo te incomoda ¿por qué no decirlo? Sin llegar a ser impertinente, claro esta. Se que estoy diciendo disparates, pero es que es muy complicado. Es que soy muy complicada.
Me molesta profundamente cuando las personas se involucran en asuntos que no son de su incumbencia y, peor aún, me hierve la sangre cuando se ponen a señalar buscando culpables sin argumento alguno y con ademanes de saberlo todo, de tener siempre la razón.
Me disculpo de antemano por tener que sumirlos en esta maraña de tonterías, pero estos son los días en que uno se siente pesado del alma y no sabe por qué. Es impresionante lo ridiculo que se convierte vivir llevando el peso de las contrariedades propias. Soy mi propia disidente y ansio de librarme de las ataduras que he me asegurado yo misma. Hasta la próxima sesión.
P.D: De nuevo, disculpen la incongruencia de mis palabras. Son 1000 reflexiones entremezcladas de 1000 problemas distintos y con escasas relaciones entre sí.
La imagen que se muestra es un dibujo que hice en estos días de hastío para evitar caer en este impetuoso remolino de incoherencias. ¿Lindo no? .n.n...♥

viernes, 28 de mayo de 2010

A kiss to the air


God, thanks for let me see him again, i'm really thankful for it. I could never overcome my absorption, my rapture by looking at him. Every day i miss you more and more and my mind get lost just reminding you...

Siempre apareces cuando creo que ya te has ido en definitiva. Siempre inesperadamente emerges de la nada, del vacío de mi mente y de mi espacio buscando a toda costa desestabilizarme por completo. Inhabilitar mis sentidos y mis razones hilarantes, pregonando tu estadía indefinida, ilimitada. Ilimitada sólo por mi, que no sabe establecer condiciones a tu control ilusorio sobre mi. Te regodeas sin saberlo, en la satisfacción de tenerme en completo a tu merced, de que no he logrado presionar ese botón de "delete".
Disculpame por creerme tan importante e imaginarme que todo esto es verdad, por idealizar una historia donde no hay palabras con que narrarla, de crear un mundo ajeno al real donde me perteneces. Porque ahí es todo mío y nada me lo impide, donde todo se desarrolla como quiero y pasa únicamente lo que extrictamente autorizo. Porque lo imposible se hace rutinario y todo marcha a una perfección que indiscutiblemente sólo pertenecen a fantasías sin autor. Donde tu sólo eres para , me consideras especial y piensas -mas bien estas consciente- que igualmente, yo solamente pienso en ti. (...)

P.d: sorry por mi inglés pichache y sus posibles errores de gramática.

----Es un mal tiempo para los que sueñan----