jueves, 7 de marzo de 2013

Desplazada.

En estos días me encontraba en la Plaza de Los Palos Grandes, uno de los lugares que más aprecio en el mundo. Como había ocurrido en otras ocasiones, me conseguí con dos de los que consideraba mis mejores amigos de la universidad, aunque ya no estudiaran conmigo, pues resulta que estudio una carrera muy corrosiva de estudiantes que no permite permanecer en ella con tanta facilidad.
En fin, tenía aproximadamente un mes sin dirigirle la palabra a uno de ellos por razones que desconozco. Honestamente sentí que fue más decisión de él dejar de hablarme. Ella usualmente no me escribe. Ellos son novios. Se tienen uno al otro. Yo, me quedé sola.
Usualmente trato de fingir que no me importa que no me recuerden como yo los recuerdo a ellos, pero creo que ahora es intrascendente si eso ocurre o no. Llega la mejor amiga de la mía. Hablan entre ellos tres como si yo no existieran, se toman fotos y demás, dejando más en claro que yo estaba de más. No me había pasado antes. No con ellos.

El problema de estudiar psicología en buscar analizar todo lo analizable. Lo peor es saber que significa.

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