Ha sido desde hace un buen rato que no escribo. Tengo una entrada pendiente que me dije que terminaría con calma para no dejar escapar ningún detalle. Ya hace más de un año que ocurrió aquello que me robó las ganas de gritar mis ideas. Ahora que lo pienso, no sé que es lo que me trae después de tanto tiempo, teniendo aún la entrada a medio hacer de ese día de octubre que ya del que ya el tiempo erosionó detalles. Tal vez sea la indignación, que ya no cabe en este cuerpo. O tal vez sea que ya no me importa los detalles, sino simplemente plasmar en algún sitio lo profundamente vacía que me siento. Ya ni sé si es indignación. Tiene que haber alguna palabra que exprese más acertadamente lo que se vive aquí. Lo más cercano a lo que puedo referir este espectáculo Dantesco es la novela de George Orwell de 1984, que a pesar de haber sido escrita a eso de la década de los cuarenta, parece ser un episodio robado en estos tiempos tan duros de la Venezuela de hoy. Una profecía, o una guía de acción entre lo malditos corruptos que sostinen las riendas de esta putrefacción de sociedad.
Son tantas las cosas que se pueden decir, tantas cosas que cachetean y escupen la cara de los venezolanos todos los días que sólo me queda dar un suspiro y masajearme la sien, mientras intento no sucumbir al odio intenso. Dejaré una carta que puede explicar mejor que yo la crisis de identidad y la desetructuración yoica que estamos viviendo muchos. Del resto, seguiré enloqueciendo.
Carta abierta de Miguel Landa, actor venezolano: http://dtvmundo.com/2014/08/24/desgarrador-articulo-miguel-angel-landa-venezuela-desaparecio/

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